Aún recuerdo tus frías
palabras camufladas del cariño de una puesta de sol; me prometiste que me tratarías
cómo a tus zapatos favoritos, no entendí nada, pero me dejé llevar, cómo flor
de primavera en un campo a punto de florecer. Me hiciste creer que me cuidarías
desde el primer hasta el último, cual niño pequeño que no desea que le pisen sus zapatos
nuevos, que iría contigo hasta el fin del mundo, que me guardarías para las
mejores ocasiones, que me cuidarías, que siempre sería la favorita pero no la única… Pero el tiempo, el inconsciente culpable
de todo, empezó a permitirte que me abandonaras por aquellas botas de
temporada, que me dejaras en un rincón, sucia, usada, apestada… pero sabes qué
es lo más triste de todo? Que siempre estuve debajo de ti y tú encima de mí, bajo tus pies y esto
hoy ha acabado.
jueves, 4 de abril de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
Por qué me hago un blog? Todo el mundo nace con dos pies, dos manos, una cabeza y una lengua. Yo por suerte o por desgracia nací con cuatro lenguas: hablo demasiado. La voluntad de este blog es canalizar todas las cosas que tengo que decir y opinar, para que así que la gente que me rodea día a día no tenga que oír a todas horas todas mis opiniones, sandeces y críticas.
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